Oficina del peregrino



 
 
BASÍLICA DE LA MERCED Y SAN MIGUEL ARCÁNGEL
Texto: Santiago Mach i Porta. Escuela de Voluntarios y monitores culturales de la Catedral y el Museo Diocesano de Barcelona


LAS IGLESIAS

A mediados del siglo XIV tuvieron lugar las obras de construcción de una iglesia gótica, con capillas laterales, que quedó terminada a principios del siglo XV. El edificio barroco actual, se empezó a construir en 1765. Es obra del arquitecto Josep Mas i Dordal.

LA FACHADA

Es de planta curvada porque antiguamente la calle era estrecha, no existía la plaza y, al hacer la fachada cóncava se ganaba perspectiva. Tiene ornamentos renacentistas y en las cornisas hay cuatro grandes jarrones a dos niveles. Destaca la bonita cenefa que rodea el rosetón. Todo ello es obra del escultor Carles Grau. El coro va encajado en el cuerpo que sobresale de la fachada.



La cúpula fue construida en 1888 y reconstruida en 1940. Está coronada con una gran imagen de la Virgen de la Merced con el Niño Jesús, que lleva unas cadenas en la mano izquierda en recuerdo de los cautivos. Es obra de Miguel Oslé. La imagen tiene 7 m. de altura y pesa más de 4 toneladas.

El campanario octogonal, a la derecha de la fachada, enmarca la proporcionalidad del singular edificio. En la calle Ample podemos ver la antigua fachada gótico-flamígera del siglo XV, del escultor francés René Ducloux, trasladada desde la iglesia de San Miguel que estaba junto al Consejo de Ciento. Tiene elementos góticos: las gárgolas, las ventanas y los cardos que las adornan. Las columnas que enmarcan la puerta son renacentistas, al igual que el escudo que está en el centro de la puerta, de Guillermo Descoll, protector de la iglesia.

Está presidida por la imagen de San Miguel que aplasta el demonio en forma de bestia y rodeado por dos ángeles: San Rafael, vestido de dalmática, y San Gabriel con la túnica de época.

En la fachada principal de la basílica y colocado en el dintel de la puerta, encontramos este texto en latín:

"He aquí un gran signo: una mujer envuelta de sol y encinta, adornada con una estrella con la luna a los pies; ella misma, que había de engendrar esta prole de redentores, eligió Barcelona y descendió dando a luz el 2 de agosto del año 1218. Afortunada Barcelona, he aquí que María se ha convertido conciudadana tuya, patrona y madre, y así mismo merced esplendorosa para el conjunto de todo el mundo".

(La prole de redentores ya se entiende que es la orden mercedaria)
Traducción: Manuel Tort i Marti, PVR

INTERIOR DEL TEMPLO

La iglesia es una hermosa estructura que consta de una gran nave central y dos laterales con con 4 altares en cada una. Sobre la bóveda de las naves laterales hay grandes tribunas con celosías. En la nave lateral derecha hay una nave adyacente que forma parte de la antigua iglesia gótica y en la que están la capilla del Santísimo y la capilla de la Soledad.

• La intercesión de la Virgen

Durante los siglos XII y XIII, las insistentes invasiones de los musulmanes y su piratería en el mar, hace que muchos ciudadanos caigan cautivos de los moros y se vean entre rejas y encadenados, alejados de su tierra y familia. Según una piadosa y muy antigua tradición, la noche del 2 de agosto de 1218, la Virgen se apareció a Pedro Nolasco, a Ramón de Peñafort y al rey Jaime I, para mandarles la fundación de una orden religioso-militar para la redención de los cautivos

El obispo Melchor de Palou autorizó la Orden, que queda solemnemente constituida pocos días después en el altar de la Catedral de Barcelona. También les concedió por escudo las armas reales, es decir: las cuatro barras rojas bajo la cruz de plata con fondo rojo, de la Catedral de Barcelona

• La construcción de la Iglesia y el convento

Pocos años después (1232), Ramón de Plegamans donó una propiedad suya a Pedro Nolasco, donde se levantó un modesto convento y la pequeña Iglesia. También pagó su construcción. El obispo autorizó a los mercedarios, en el año 1249, la construcción de una iglesia abierta al público dedicada a la Virgen junto al pequeño convento de la Ribera.

En 1235 el papa Gregorio IX los autorizó a constituirse en orden religiosa, adoptando la regla de San Agustín, los puso bajo la protección de la Virgen, y añadió a los tres votos de castidad pobreza y obediencia, un cuarto voto llamado de "de sangre", que implicaba también la sustitución personal de un cautivo en peligro de perder la fe, por un miembro de la orden, o de ofrecerse como esclavo, si el importe del rescate no llegaba para pagar la libertad del cautivo.

• Las capillas de la nave: (I) izquierda (D) derecha.

Fueron reconstruidas con cierta urgencia para que la iglesia pudiera abrirse al culto, después de la revuelta de 1936. La casi totalidad de las esculturas de las capillas, así como la decoración de los altares, es obra del escultor barcelonés Claudi Rius.



Planta de la Basílica de la Merced

• Capilla de la Soledad (I)

Ocupa un espacio exterior al rectángulo del templo y al igual que la capilla del Santísimo, recibe la luz por la claraboya de la cúpula. La Virgen Dolorosa, nombrada de La Soledad, está bajo un precioso baldaquino de mármol que antes de las reformas, formaba parte del altar mayor. En las paredes hay cuatro pinturas, que se salvaron cuando quemaron la iglesia en 1936 y que son del siglo XVIII, del pintor Pere Pau Muntanya i Llanes, quien está enterrado en la puerta de la capilla. Hay otra pintura más pequeña que representa a santa Teresa de Jesús; es del siglo XVII, de la escuela de Velázquez y es una donación anónima.

• Altar de Santa María de Cervelló. En el crucero (I)

La noble familia de los condes de Cervelló, fue una de los muchos devotos y benefactores que tuvo la nueva iglesia. Su hija María, nacida en 1230, fundó la rama femenina Mercedaria, llegando con los años en ser declarada santa - Santa María de Cervelló-. En su altar se puede ver la urna funeraria que guarda sus restos incorruptos.

El día de su fiesta (19 de Septiembre) se accede al interior del altar para poder venerar sus restos. La devoción a la Santa, ha ido siempre ligada a la Virgen de la Merced

• Altar de San Pedro Nolasco (D)

Como santo fundador de la orden mercedaria, su altar está situado en un lugar destacado. A continuación y antes de la puerta que da paso a la escalera del camarín, hay una gran lápida que nos recuerda que San Juan Bosco visita y ruega ante la Virgen en 1886.

• El rosetón y el órgano romántico

Magnífica vidriera de colores en el rosetón, que representa a la Virgen de la Merced, rodeada de santos, ángeles y una serie de esclavos que la enmarcan. El órgano romántico lo empezó a construir, en 1940, el genial organero Gaietà Estadella. El proyecto era tan ambicioso que se proponía hacer el órgano romántico más grande construido. En 1944 muere el organero sin terminar la obra.

• El Crucero

En el crucero se levanta la grandiosa cúpula, proyectada por el arquitecto Joan Martorell i Montells en 1888. Está decorada al fresco por el pintor Victoriano Codina Langlin, y representa la coronación de la Virgen de la Merced, relacionada con la coronación de la Virgen al Cielo.

En el presbiterio y sobre la Virgen, hay una pintura de Josep Obiols que representa Santa Eulalia. En los dos laterales del altar se pueden ver: en el del evangelio la pintura de Santa María de Cervelló, con una barca entre las manos, enfrente San Pedro Nolasco y en las albanegas (triángulos) de la cúpula San Ramón de Peñafort, el obispo Berenguer de Palou, el rey Jaime I y Ramón de Plegamans, también pintadas por J. Obiols.

En la bóveda está pintado el escudo mercedario con la Cruz de la Catedral y las cuatro barras reales. En el tímpano de la puerta que desde el crucero da acceso al camarín está pintado el arcángel San Miguel que aparece protegiendo un cautivo que lleva unas cadenas y, de nuevo amparando una familia en la puerta de la sacristía, ambas también de Josep Obiols.

• Altar Mayor



Fue proyectado en 1959, por el conocido arquitecto Francesc Folguera. A los pies del marco que encuadra el camarín de la Virgen, formando una preciosa barandilla, hay en los extremos las figuras de dos cautivos redimidos, que nos recuerdan que la Merced es redentora de cautivos. A continuación hay un gran relieve en talla policromada, en el que dos ángeles sostienen el escudo de la ciudad de Barcelona y simboliza que toda la ciudad rinde homenaje de filial devoción a su Patrona, la Virgen de la Merced.

En el presbiterio, forrado de mármoles de diferentes colores, hay dos puertas que comunican con la sacristía y con la escalera que sube al camarín. En el umbral de la puerta del lado del Evangelio, sostenido por dos monumentales columnas, está el monumento funerario del obispo Urquinaona, gran devoto de la Virgen, obra del escultor Agàpit Vallmitjana.

Sobre la puerta de la sacristía, hay un relieve de mármol del escultor Camps Arnau, que representa el obispo de Barcelona Enric Reix arrodillado ante el Papa Benedicto XV, cuando con motivo del VI centenario de la aparición de la Virgen, en 1918, le concede a la iglesia de la Merced, el título de Basílica Menor.  
 
 
 
 
La Librería


Por vuestra Merced 
Joan Galtés i Pujol


 


Por vuestra Merced es el título de este opúsculo que reúne algunas homilías y meditaciones que he predicado en diversas festividades en la Basílica de Nuestra Señora de la Merced, ejerciendo mi ministerio presbiteral y mi servicio como vicario episcopal en este lugar de Barcelona. Con este título querría significar no tanto el contenido de este librito -de temas muy diversos- como el anhelo, la devoción filial y la súplica perenne a la Virgen, bajo la dulce advocación de la Merced, y expresar, al mismo tiempo, todo lo que hemos recibido y lo que esperamos recibir por su intercesión. También quiero manifestar mi agradecimiento por la iniciativa de esta publicación a mi buen amigo y diligente párroco de esta basílica barcelonesa, Mn. Jordi Farré Muro, a la Hermandad de la Virgen de la Merced, a los que con gran discreción han hecho posible la edición y a la editorial Claret, que se ha ocupado de ella. Y a todos: ¡gracias!

Mn. Joan Galtés i Pujol



Mercè 2003

"La ciudad de Barcelona está viviendo un momento de gran animación cultural y ciudadana en las celebraciones del año Gaudí y el año Verdaguer, durante el 2002, y la preparación del Forum de las culturas, para 2004. Pero esa cultura y la espiritualidad que Barcelona manifiesta tienen raíces muy profundas, centenarias. Tal es uno de los valores más importantes de esta Ciudad, la Merced. Lo mercedario es, cultural y religiosamente, constitutivo de la esencia barcelonesa. Por eso merece recordarlo, revivirlo y actualizarlo. Y el año 2003 es magnífica oportunidad. Porque se cumplirán ochocientos años del inicio de la gran gesta redentora de san Pedro Nolasco. Pues sabemos que en 1203 comenzó la redención de cautivos, iniciativa que culminó en 1218 con la fundación de la Orden de la Virgen de la Merced
Se ha escogido el slogan 800 años haciendo merced."
Ignacio Riera Rovira





 
Pedro Nolasco, 
El otro Redentor
Fray Joaquin Milán Rubio


 

"El 17 de enero de 2012 el padre general ha retado a la Familia mercedaria a entrar en un adviento, en una espera anhelosa de los 800 años de nuestra Orden de la bienaventurada María de la Merced Nuestra provincia de la Merced de Aragón ha querido como hito de estas efemérides y para ayudar a preparar el jubileo lanzar esta obra del padre Joaquín Millán Rubio. El padre Millán, cuando ingresó en el seminario mercedario, de diez años, y ya van sesenta y dos, se prendó locamente de su Orden. Raíces traía, como nacido a la vera del monasterio de Santa María de El Olivar, en Estercuel. Muy pronto empezó a manchar cuadernos con apuntes y relatos mercedarios. Desde entonces no ha tenido otra tarea, a parte sus obligaciones pastorales y comunitarias, que leer, investigar, escribir sobre su querida Orden. Cientos de artículos, docenas de folletos, quince libros de gran tomo, lo acreditan. Ahí está esta producción, cuando aún hay en su ordenador seis obras de investigación esperando."
Fray Florencio Roselló Avellanas
Superior Provincial de Aragón

 
La Basílica de la Merced
Juan Bassegoda Nonell

"Barcelona, ciudad mediterránea, ha rendido siempre un culto a la belleza de las formas estéticas que la entusiasman y ha unido a ese culto un pragmatismo de quien desea la eficacia en empleo del tiempo y de la vida. En su devoción mariana Barcelona no podía ser distinta. Una devoción que en esta imagen resplandece por su belleza artística que libra a nuestra tierra de una de sus más trágicas situaciones. Un mercader de nuestra ciudad, Pedro Nolasco, cuyo origen barcelonés ha sido más que probado, fue el instrumento que María escogió para su obra redentora. Agradecemos la colaboración del Profesor Juan Bassegoda Nonell. Catedrático. Presidente de la Real Academia de Bellas Artes de San Jorge de Barcelona."

María de Cervelló, la mercedaria de los pobres y del mar
Joaquín Millán

"Es el 17 de enero, aniversario de la confirmación apostólica de la orden de Nuestra Señora de la Merced. Hoy, particularmente, me siento atraído a la iglesia de la Merced. A un religioso mercedario este lugar, el primer templo de la Orden, le ensimisma. Le subleva la memoria de seres tan queridos como el patriarca Pedro Nolasco, el mártir Serapio, el beato Bernardo de Corbera. Ahí está, demasiado alta, pero fascinadora, la Madre; su imagen de la mirada cálida refiere al gesto piadoso de merced divina.



Pero hoy vengo por la hija, María también, la de Cervelló, la monja que, por caritativa, perdió el apellido familiar para convertirse en María del Socors. Este 17 es un día especial. Me remonta a 1235, cuando llegó a manos de Pedro Nolasco la bula pontificia de aprobación de su Instituto. Sin duda que, con el pergamino en las manos, reunió a sus frailes, hizo tocar la campanita de la entonces diminuta capilla mercedaria, participó a todos la buena nueva de que el papa Gregorio IX había dado refrendo apostólico a la Orden, dio a besar la bula papal e invitó a dar gracias a Dios y a santa María, la amada Madre de la Merced, por tan fausto acontecimiento.

Allí llegarían, indudablemente, los Cervelló, buenos vecinos y entrañables colaboradores del Instituto. Y allí estaría también su hijita, María, de sólo cinco años, que por sus grandes ojos negros y en su corazón delicado iba captando vivencias y acumulando amores por los frailes que veía salir a pedir, embarcarse a buscar cautivos, volver acompañados de miserables renacidos a la vida. Me acerco al altar de la Santa.

Ahí está, aparentemente traspuesta, pero vigilante, gozando aquí también de la presencia de María que contempla gozosa en los cielos. Hace setecientos doce años que se quedó así, recogida, embelesada. María de Cervelló es la plasmación femenina del carisma mercedario, el modelo en que se miran miles de religiosas mercedarias de los cinco continentes. Era chiquita, como patentizan sus reliquias. Pero su corazón, su espíritu, eran colosales. Por eso perviven" (…)


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